“Muchacha
que huye”, pieza del frontal de un templo, hallada en Elefsina (Ática, Grecia).
Elle est partie comme
ça, / sans un geste sans un mot
Voir un film de Charlot
/ au ciné de l’Olympia
Il y a treinte ans dèjà
/ nous la recherchons partout
Mon Hispano et moi / en
criant comme des fous…
J. BREL, ‘Titine’
Podría tratarse de un "remake" del romance de Marcel con Albertine, con un final distinto. Gritando como locos, el Grand
Jacques y su Hispano-Suiza buscaban por todas partes a Titine, el amor que les había
abandonado así, por las buenas, sin un gesto ni una palabra, dejando a amante y automóvil empantanados en su adoración inútil.
Ellos sí la encontraron por fin, treinta años después nada menos, par hasard, por casualidad, sirviendo bebidas
detrás de una vitrina de la Gare Saint- Lazare.
Fue un momento emocionante,
ruidoso, exultante de ¡hurras!, y de codazos cómplices a los copains. Pero
cuando él le hizo la pregunta importante, “Est-ce que tu m’aimes encor?”, ella
volvió a desaparecer, sin un gesto ni una palabra.
A Titine, su prolijo macho
alfa le traía sin cuidado. Nunca nadie se lo preguntó a Albertine, pero también se fue del lado de Marcel.
Es posible que las mujeres no
nos amen a los varones por nosotros mismos, sino a pesar de nosotros mismos.
En fin, así funcionan las
cosas por lo general. Lo normal es que los varones tengamos más suerte con las
mujeres de la que nos merecemos.
Mejor tomarlo con calma, y no
presumir dando vozarrones. Titine podría desaparecer en el momento siguiente.