jueves, 1 de septiembre de 2022

HISTORIA Y RELATO CON DRAGÓN

 


No pasa nada si, en las páginas amarillentas guardadas en una hemeroteca, no nos resultan reconocibles acontecimientos que vivimos en primera persona. Por un lado, nuestra memoria personal es débil y fluctuante, y como dejó escrito Marcel Proust sobre las intermitencias del corazón, nunca estaremos del todo seguros de si estamos viviendo un gran amor, o un enojoso paripé, o uno y otro alternativamente según los días.

Por otro lado, la memoria de las hemerotecas tiene sobre la nuestra la ventaja de ser muy firme (todo está impreso negro sobre blanco), pero depende enteramente del enfoque y el sesgo que se le ha dado en origen: y ese varía a rachas en función de dónde sopla el viento.

Lo que nos dicen las portadas de las grandes cabeceras de prensa nos produce, pasados pocos días y la correspondiente acumulación de eventos, un estupor considerable: no se trataba de información objetiva, sino de persuasión y propaganda. Hoy la noticia puede posicionarse a favor de un político y mañana de otro, y prácticamente todos los días a favor de los intereses de don Florentino Pérez, presidente de ACSA, y Sánchez Galán, ídem de Iberdrola, que son los que financian la cabecera. La relación del periodismo con la verdad escueta es cada vez menor, pero eso no impedirá que dentro de treinta años los periodistas y los historiadores desentrañen, a través de esos titulares a varias columnas manipulados sin rubor, las vivencias palpitantes de un país resumidas en una línea de tendencia, donde sus numerosas contradicciones y miserias habrán quedado pudorosamente ocultas.

Lo digo de buena tinta, porque el fallecimiento de Mijaíl Gorbachov ha provocado el regreso repentino de un aluvión de titulares de prensa rancios, y de valoraciones tan bombásticas como desfasadas. Como si hubiéramos vuelto al instante mismo en que todo ello fue escrito. Como si después no hubiera pasado nada, aún, y ninguna lección pudiera aprenderse de lo sucedido.

El capitalismo como la frágil princesa en peligro inminente, Ronald Reagan como el paladín a caballo que acude a salvarla, Gorby como el dragón amistoso que elige sacrificarse y muerde con gusto el polvo neoliberal.

Un meme.