lunes, 6 de septiembre de 2021

EL OBISPO ENAMORADO DE LA LUNA

 


El metafórico camino empinado de la virtud (rincón de una calle en la isla de Naxos).

 

Es seguramente lo más hermoso que ha ocurrido en este verano bastante impresentable: Xavier Novell, obispo de Solsona, ha dimitido de su cargo por motivos “estrictamente personales”. Yo no habría indagado más en el asunto, tampoco me importan tanto las jerarquías eclesiales, pero los medios generalistas me han servido la explicación completa en primera plana. El ya ex obispo se marcha a vivir con una mujer, una costumbre muy extendida entre eclesiásticos hetero, pero calificada por el Derecho Canónico de incompatible con el ejercicio de un ministerio espiritual de cura de almas.

Albricias, alguien dimite en este país. Más aún, alguien dimite por amor. Más todavía, alguien dimite sin utilización concomitante de puertas giratorias. Novell está buscando trabajo en una cooperativa leridana, ya que, al margen de su carrera eclesial, tiene el título de ingeniero agrónomo.

Todo el asunto revela una coherencia ética admirable. Puesto en una encrucijada engorrosa, Novell había de elegir entre dos opciones, y se ha decidido con todas las consecuencias por una de ellas. De haber razonado como los miembros de nuestro Consejo General del Poder Judicial, sin embargo, habría seguido impertérrito con sus amores laicos por un lado y su ministerio sagrado por el otro, despotricando además de los partidos políticos (en general, ojo, nunca en particular) por no apresurarse a resolverle de forma adecuada la papeleta.

De haber razonado como otra jerarquía del Estado aún más alta, que no nombraré por respeto reverencial hacia ella y hacia todo lo que representa, Novell habría compatibilizado a Sofía con Corina, el deber constitucional con la tarea lucrativa de muñidor de negocios multinacionales, y el patriotismo acendrado con la evasión de capitales; todo ello facilitado por una inmunidad de regalo, ofrecida de forma espontánea por todos los españoles.

Dicen que Novell se decantaba como obispo más bien del lado del integrismo religioso y del ultranacionalismo político. Pecadillos perdonables en una persona que nos ha dado una lección de ética enorme, además de demostrar que los tiene bien puestos.

Loor a Novell. Loor a todo espíritu fuerte que tenga la coherencia suprema de dejar bien separados y sin confusión posible su culo y las témporas, en lugar de darse de baja de su partido, mantener sin escrúpulos su cargo público, y buscar un acomodo vergonzante en el Grupo Mixto para el resto de la legislatura.