lunes, 29 de junio de 2026

MINIATURA DE UNA ÀNIMA EN CLAROSCURO

 


En la imagen, Joan Subirats y Ramon Plandiura conversan sobre el nuevo libro de este último (en Ed. Callígraf: "L'Horta de Sant Josep. Memòria d'un col·legi vigatà"). El acto de presentación tuvo lugar en el Ateneu de Barcelona, sala (abarrotada) Josep Maria de Sagarra, el pasado 25.6.2026.

La primera pregunta de Joan Subirats al autor, casi la única si damos su justo valor a todos los distintos entresijos que se comentaron durante la velada, fue la siguiente: "Ramon, ¿cómo se te ocurrió la idea de que el propio colegio de Sant Miquel dels Sants fuera el narrador de su historia?"
La explicación del enigma quizás se encuentra en la dedicatoria que nos escribió Ramon en nuestro ejemplar: "Per en Paco i la Carmen ... etc, ... per qué entrin en l'ànima de Vic." Me atrevo entonces a sostener que lo que cuenta el libro de Ramon no es exactamente la historia de un colegio de secundaria, sino la de una "ànima" de la que participan en proporciones muy diferentes la sociedad vigatana, su ayuntamiento, su muy prominente obispado, su seminario mientras existió, y con un alcance bastante más reducido su colegio de secundaria de Sant Miquel del Sants, tal vez público y tal vez privado, tal vez municipal y tal vez religioso, pero en definitiva ambiguo en la medida en que solo puede ser analizado, no a la claridad del día, sino desde la "boira baixa" que con frecuencia señorea la Plana.
El colegio - como institución, no como construcción material derivada de un antiguo convento reparado con pocos medios - sería de ese modo un trasunto en miniatura de toda una ciudad que ofrece un amplio repertorio de riquezas y de miserias, y en particular de diferentes aparatos de poder y de influencia. Solo la voz íntima de esa personificación ideada por Ramon y disimulada por lo general en la narración, puede proporcionar todo el espesor del tira y afloja que va desplegándose año por año con otras fuerzas, amigas unas y hostiles otras, presentes en la misma realidad.
Un par de citas del libro apuntan a la confirmación de mi sospecha: "Amb el consistori no cal dir-nos res per a posar-nos ràpidament d'acord: ell actua como si no fos l'amo i jo faig com si no en tingués. A Vic estem avesats a aquestes enteses: les coses sovint són i no són." (p. 41)

Y esta otra, referencia directa a la confusión que trae en el clima de la Plana ese claroscuro permanente: "A Vic la boira baixa difumina els paisatges i el que es veu pot ser una cosa i en pot ser una altra." (p. 51)
Aquí lo dejo. Solo me permitiré dos mínimos añadidos: el primero, mi admiración por el "equipo" (se cita en la presentación a Teresa Godayol Puig, y en la dedicatoria a Clara Riba); y el segundo, mi sana envidia por el jugoso català que nos regala Ramon.