miércoles, 27 de mayo de 2015

FRASES HECHAS


Este es un mundo apresurado. No tenemos tiempo para detenernos a pensar en las implicaciones de una cadena de acontecimientos determinada, y para solucionar de alguna forma esa pejiguera acuñamos frases hechas. Se trata de fórmulas generalizadoras que no dan toda la dimensión concreta de la realidad, pero a pesar de todo son útiles para codificar en algunos “tipos” determinados la enorme variedad de reacciones y comportamientos de las personas ante situaciones de compromiso.
Será más fácil hacerme entender con ejemplos. Recurrir a la heroica es lo que ha hecho doña Esperanza Aguirre ayer mismo. Los futbolistas del equipo que tiene un marcador adverso se esfuerzan en bombear balones sobre el área contraria para ver de pescar un gol de fortuna, y de forma parecida ella, con los números de concejales electos en contra, ha convocado a PSOE y C’s a una unión sagrada para cerrar el paso a la zarpa totalitaria de Manuela Carmena en la alcaldía de la capital. Si cuela, cuela.
Por su parte, el obispo de Granada se esmera en cubrir el expediente en relación con el caso de pederastia de los romanones. Señala el diccionario de la Real Academia que por esa expresión debe entenderse «aparentar que se cumple una obligación o hacer lo menos posible para cumplirla». La definición se ajusta a la actitud del prelado como pedrada en ojo de boticario.
Hablamos con cierta ligereza del austericidio y del capitalismo asesino. Son fórmulas, pero su pertinencia solo se advierte cuando de pronto los medios de comunicación nos traen la noticia de un suceso concreto que afecta a una persona identificable y, por consiguiente, susceptible de empatía. Me refiero a la niña del Instituto de Usera que una mañana se cansó de vivir. Hay en ese asunto uno o varios acosadores, quizá también víctimas de la situación, más que culpables; hay un director de escuela y una inspectora que durante demasiado tiempo, ante un problema identificado y denunciado por la misma víctima, se han limitado a cubrir el expediente. Pero sobre todo hay una situación de precariedad, de paro laboral, de desarraigo, de falta de cohesión social, de erosión del carácter, de insuficiencia de medios por los recortes en las políticas públicas, que ha generado las condiciones suficientes para que se produjera un suceso lamentable.
Manuela Carmena, esa energúmena totalitaria agresora de la Constitución, corrió la mañana del lunes, no a pactar repartos de prebendas con las otras formaciones presentes en el nuevo consistorio, sino a acordar con sus ex colegas jueces algún recurso legal eficaz para impedir más desahucios en el Madrid en el que Ana Botella entregó a fondos buitre la gestión de los impagos de los alquileres de viviendas de propiedad municipal.
Algo ha empezado ya a cambiar.