viernes, 18 de junio de 2021

NO A TODO

 


La foto de Colón 2021, en interpretación de la revista satírica El Jueves.

 

En el frac de Fra Casado aparece sin disimulo posible un siete de difícil zurcido.

El frac estaba diseñado para una impugnación a la totalidad. Un “No” a todo. Todo lo que iba proponiendo de hecho, o podía llegar a proponer, el gobierno de coalición, era calificado como un disparate, un puro despropósito, una quimera totalitaria puesta al servicio de un sistema utópico comunista y chavista-polisario.

Ayuso, la manijera particular de confianza de Casado (o viceversa, aquí hay una polémica muy sutil por resolver) provocó al Rey a no firmar el indulto que Sánchez está llevando adelante a velas desplegadas. La respuesta del Rey Felipe ha sido viajar a Cataluña, y reunirse con el president de la Generalitat (no sin reticencias por ambas partes, supongo, pero las reticencias se suponen y los hechos están ahí), en el contexto de un consenso amplio por los indultos anunciado de forma explícita y solemne tanto por los representantes del mundo empresarial catalán como por los obispos de las diez diócesis catalanas, reunidos en Conferencia Episcopal de la Tarraconense.

Han aparecido luego, juntos ante los medios, Aragonès y Puigdemont para recordar a todo el mundo que lo de los indultos no es una solución final, sino solo un principio. Es lo que pensamos todos, pero no lo que decían los mismos protagonistas hace tan solo unas fechas de calendario; entonces los indultos fueron gallardamente rechazados por contravenir ese programa unilateralista que se calificaba de clave “democrática” última y decisiva para alzar medio país a la condición de semirrepública.

Se ha avanzado un buen trecho en los últimos días por la senda del realismo, y esa ha sido la causa del rasgón demasiado evidente en el frac del joven Fra. Le han faltado alternativas, un plan de reserva en el bolsillo (mentira parece que el PP no tuviera un plan B, cuando nunca le faltó una contabilidad con la misma letra), y algo de cintura dialéctica para manejarse en una melée embarullada provocada por él mismo.

Y ha sido toda esa imprevisión lo que le ha llevado a un rincón del aula, castigado de cara a la pared y con metafóricas orejas de burro. En el descrédito le ha acompañado una ex política que apuntaba maneras, Inés Arrimadas, que de tanto deshojar la margarita ha perdido la flor.

Moraleja: la política del “no a todo” solo es útil en la primera embestida. Si el recurso a la heroica no da un resultado inmediato y por así decirlo milagroso, hay un peligro grande de que la situación se pudra. Y en tal caso más vale pedir árnica y otear las posibilidades de mercado para fichar a un nuevo defensa central de garantías, para reforzar el equipo en la próxima temporada.